Oposición al pensamiento

Culturízate... Despierta...

Leer te condena a muchas cosas terribles, sobre todo a la lucidez; te acerca más a las cosas en su esencia, que a menudo es desagradable, pero también te da los mecanismos analgésicos y compensatorios para enfrentarte a ellas”.

(Pérez Reverte)

lunes, diciembre 15, 2008

La Izquierda ha desaparecido de Europa

En entredicho queda la izquierda europea tras los acontecimientos que sacuden al mundo. Salvo honrosas o anecdóticas excepciones el panorama político europeo es claramente liberal o conservador y, allí donde la izquierda gobierna, se debe básicamente, como en España, a una reducción de su programa base y al abandono de sus principios éticos e ideológicos. Esto último es lo que ha llevado a una desfiguración de las tendencias socialdemócratas del viejo continente.

Resulta especialmente cínico que los integrantes del Partido Socialista Europeo y demás formaciones de izquierda critiquen con especial crudeza el libre mercado al que ellos mismos han abrazado y dado cobijo. Quizás, ahora reclamen posturas que llamen a la regulación e inclusión de sistemas reguladores, pero lejos de ese supuesto pragmatismo de imagen publicitaria, la política allí donde gobiernan poco difiere de las políticas neoliberales.

En unas circunstancias económicas que debieran configurarse como un nuevo germen de socialdemocracia, pareciera que estas formaciones no son capaces de hacerse eco de la representación de la fuerza laboral, mas cuando no han subido defender el contínuo goteo global de externalización industrial. 

Los socialistas, a pesar del carácter claramente internacionalista que motivó su nacimiento ideológico, no han sabido adaptarse al proceso de globalización, quizás aquejado de cierta responsabilidad de acomplejamiento histórico. Ello explicaría el por qué no se es capaz de dar soluciones y alternativas a un modelo que se ve puede ser dañino para el Estado del Bienestar. El hombre, ya sea obrero cualificado o no, se ha convertido en algo que nunca dejó de ser, por muchos mensajes que se hayan vertido indicando lo contrario. El asalariado, es hoy como ayer, un instrumento u objeto del sistema cuya misión no es otra que la de aceptar las condiciones laborales que la clase dominante imponga, la empresarial hoy en día. Acaso, las políticas estatales no tratan y consideran de fomentar su sociedad a traves de la extensión de los ciclos económicos y la expansión empresarial. 

Lo indudablemente negativo del asunto es que la globalización económica no ha ido acompañada de una regulación internacional, luego el proceso de difusión empresarial e industrial ha crecido por encima de los límites estatales. El mundo presencia como hay empresas más poderosas que los propios estados, como sus ramificaciones se extienden por todo el globlo, deshaciendo fábricas aquí y allá, según les convenga, según donde menos impuestos paguen, donde la reducción de costos les sea más ventajosa, sin que ese beneficio privado tenga repercusión social, sin ningún tipo de limitación ética, salvo honrosas excepciones.

Por ello, el asalariado de hoy en día no puede pretender ser un trabajador al uso, porque su esfera de trabajo ha crecido, su vida no le pertenece. El obrero de hoy en día, como instrumento del libre mercado, estará obligado a aceptar las políticas económicas que fomentan el desmantelamiento de la "Industria Nacional". Por eso, este es también un sistema de libre movimiento de personas y capital, monetario e intelectual. 

Se puede hablar de Sistema de Bienestar cuando la vida de cada individuo, su destino y su proyecto vital depende de donde se cree el empleo y que este dependa de la voluntad del empresariado. Se puede denominar "Democracia" a un sistema de elección ciudadana que luego actuará en base a grupos de presión empresarial, cuando se aplicarán políticas cuyo objetivo siempre es la perpetuación del sistema y no la mejora de la calidad de vida ciudadana. 

Acaso no se puede atajar una vía de soluciones sociales, alternativa al capitalismo depredador de la sensibilidad humana. No se pueden buscar nuevas vías de originalidad e innovación para evitar los coletazos cíclicos del sistema o el inicio de una verdadera lucha social por la justicia y libertad donde el ciudadano no dependa en exceso de un poder ilegítimo.

1 Comentarios:

Javier dijo...

De las bases y de los ciudadanos depende presionar a los partidos para que se doten de un programa renovador que acabe con este sistema. Es la oportunidad, y, como en el siglo pasado, se puede perder si no se actúa unitariamente.