
Si llegado el día te encuentras con alguien desconocido y éste te pregunta lo siguiente: ¿Quién eres? Cómo crees que responderías. No, no me lo digas. Piénsalo, aunque sólo se trate de un instante.
No penséis que lanzo una cuestión retórica o filosófica. Cuántos de vosotros responderíais que sois albañiles, médicos, fruteros,... pero la pregunta, en cambio, no se hace eco de "vuestra profesión" ni tan siquiera os incita a "a qué dedicáis vuestro tiempo". Curioso o, al menos, eso me parece a mí.
No obstante, hablando de esencias, hasta qué grado de profundidad podemos achacar nuestra propia conciencia, como personas, a lo que otros consideren como tal. Suele decirse que somos cuanto otros ven en nosotros mismos. Al crecer, nadamos entre un universo desconocido hasta adquirir un rol social, que dé sentido a nuestras vidas. ¿Sería sensato definirnos como una posición dentro de una colectividad social?
Afortunadamente o no, quizás no haya mayor colectividad social que el espacio físico ocupado moralmente por los Estados. Sí, esos que unos veneran sobre natura y sí, ese mismo que otros sólo desean usar como instrumento fiel a sus principios, cualesquiera que éstos sean o hayan sido.
Tétrico, ver como unos y otros se derraman en improperios culturales sobre el origen y función de los Estados, obviamente cada cual deseando tener la poderosa razón que les deje imponer sus ideas y opiniones sobre los otros. En definitiva, poco ha cambiado desde que Marx (quizás no fuera él) admitió que la Historia del Hombre era la lucha de clases. En cada pequeña diferenciación, física, social, cultural, intelectual, cualesquiera que ésta sea, de por sí, surge instantáneamente una diferenciación clasista. ¡Para que negarlo!
Ahora andan tensando la cuerda con el concepto del capitalismo, cual juguete nuevo, como si éste hubiera sido creado por la mano del hombre. Como si se tratara del último artilugio de moda, como si no andara entre nosotros desde tiempos inmemoriales, como si no hiciera posible ese estado del bienestar que tanto demandamos cuando nos viene mal dadas. ¿Me pregunto si eso del capitalismo guardará alguna conexión con el viejo vocablo comercio? No, pero y con ¿mercader? ¡No, no podría ser! Mercader procede probablemente de mercancía, es decir, que en definitiva hablaríamos de la distribución, reparto o intercambio de productos. Vamos, qué estaríamos criticando la manera en la que el hombre se ha estado repartiendo los productos de la huerta, una huerta a escala planetaria. ¿Pero quién osaría a jugar con el alimento de cada día? Aunque, si bien en cierto, en tiempos de confusión se procuden eventualidades de gran irresponsabilidad.
Un servidor sostiene la teoría de que los pueblos dejaron de ser tribus, se expandieron en número, unidad cultural, intelectual, etc, etc... como resultado de una necesidad de regular el intercambio de productos. Necesitaban unas reglas o código civil que regulara-legislara, no sus vidas, sino la interacción comercial entre ellas. De ahí, pudiera ser, que hubiese surgido la idea de una aglomeración ética y comercial denominada Estado. En definitiva, el Estado habría surgido como el garante de dictaminar y preservar las reglas del juego, sólo eso. En ese sentido pareciera lógico que la Humanidad caminara hacia un único Estado, global a escala planetaria, que sentara las bases de un nuevo mercado basado en un intercambio de bienes y servicios más justo.
¿Cómo ha de ser ese proceso? ¿Cómo ha de regularse? ¿Debe considerarse la libertad, privacidad e intimidad del individuo en ese proceso? En ese caso, ¿deja hueco el omnipresente Estado a la realización humana del hombre? ¿El Estado como acaparador y defensor de un mercado a ultranza que hace esclavo a sus creadores? ¿Es legítimo, pues, dejar en manos del aparato del Estado el bienestar del individuo social o debiera éste, en apoyo de sus iguales, prescindir de las excesivas cadenas del Estado y darse mutuo apoyo en base a un colectivismo social?.
Y bueno, cualesquiera que fueran los condicionantes y sus respuestas, ¿acaso tendrían sentido tanto plantearlas como darles respuesta? Es decir, para qué buscar un instrumento primitivo que enmascare la verdadera intimidad humana. ¿Debería tomar el hombre, libre social y colectivamente hablando, procurarse su propio bienestar, rescindiendo del poder estatal y de las estructuras clásicas?
En definitiva, si existe alternativa social al status social presente sólo tendría sentido con la ruptura del esquema tradicional imperante, llámese liberalismo o socialismo.
¿Qué me diriaís si fuera posible la emancipación de la Humanidad en base a la abolición de todo tipo de autoridad y ámbito, político, cultural o económico? ¿Qué me diriaís si os dijera que esa búsqueda de la felicidad pasara por eliminar las élites dominantes, enfatizando sociedades de crecimiento y desarrollo horizontal? ¿Y sí en vez de Estados, tuviésemos algo así como libre asociación entre individuos y colectivades sociales?
En palabras de Errico Malatesta,
"Nosotros, por el contrario, no pretendemos poseer la verdad absoluta, creemos más bien en la verdad social ; la mejor forma de convivencia social no es algo fijo, valido para todos los tiempos y para todos los lugares, algo que pueda determinarse con anticipación, sino algo que, una vez asegurada la libertad, se va descubriendo y llevando gradualmente a la practica con los menores roces y la menor violencia posibles. Por eso nuestras soluciones dejan siempre la puerta a varias soluciones y, a poder ser, mejores ""Nuestro objetivo es el bien de todos, la eliminación de todos los sufrimientos y la generalización de todas las alegrías que puedan depender de la voluntad humana; es la paz entre todos los seres humanos ; es una nueva y mejor civilización, una humanidad más digna y feliz. Pero creemos que el bien de todos no puede alcanzarse realmente más que con la consciente colaboración de todos ; creemos que no existen formulas mágicas capaces de resolver las dificultades ; que no hay doctrinas universales e infalibles a todos los hombres y a todos los casos ; que no hay hombres y partidos providenciales que puedan sustituir útilmente la voluntad de los demás por la suya propia y hacer el bien a la fuerza ; creemos que la vida social adquiere siempre las formas que resultan del contraste de los intereses ideales de los que piensan y quieren. Por eso convocamos a todos a pensar y a querer.""Entre el hombre y su entorno social hay una acción reciproca. Los hombres hacen de la sociedad lo que es y la sociedad hace de los hombres lo que son, y el resultado es por lo tanto una especie de circulo vicioso...Afortunadamente la sociedad existente no ha sido creada por la voluntad inspirada de una clase dominante, que ha logrado reducir a todos sus sujetos a instrumentos pasivos e inconscientes... Es el resultado de miles de luchas intestinas, de mil factores humanos y naturales "

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